2011: ¡Que el amor nos cosa a leches!

Cuánto tiempo sin venir por aquí. Es lo que tiene… pero al menos me he acordado de venir a despedir el año, ya que ni siquiera felicité las navidades. Hacía casi un mes que no escribía, desde que me fui a Strasbourg y a Metz y me inundé de espíritu navideño. Allí todo eran decorativos,…

De buenas y malas rachas

Frío y lluvia. Libros y trabajos. Agobio y presión. Incluso asco. Y algo de tristeza e incertidumbre. La semana pasada no di abasto. Pero al final pude con todo. En el límite, con los cuernos del toro a milímetros de mi trasero. El jueves terminamos el reportaje de moda cuando estábamos al borde del suicidio…