Amor de Maje

Ayer domingo una amiga y yo decidimos hacernos las guays (bueno, ya lo somos pero a veces necesitamos autodemostrárnoslo) y regalarnos un pedazo desayuno tardío en Le Pain Quotidien de Fuencarral. Hasta ahí todo correcto. Y muy rico, por cierto (me habría zampado el bote entero de chocolate negro de untar ecológico, pero eso es…