Viajar con niños: 3/4 días en Edimburgo

Vuelvo a escribir después de mucho tiempo. Tenía pendiente contaros el viaje a Edimburgo en familia pero, a veces, la vida da giros que no esperábamos, y lo que parecía un camino claro se convierte en una ruta nueva, con paisajes que no imaginábamos. No siempre es fácil aceptarlo. Pero en esos cambios también hay una oportunidad para mirarnos de frente, para recordar quiénes somos y qué nos hace sentir vivos.

He aprendido —o estoy aprendiendo— que no pasa nada por perderse un poco, por parar, por reconstruirse. Que hay que apoyarse en la gente que nos quiere, en los lugares que nos llenan de calma, en los proyectos que nos ilusionan. Que seguir adelante no es olvidar, sino avanzar con lo aprendido. Y -aunque ya nadie lea blogs- este siempre ha sido un lugar seguro.

Sigo siendo yo. Con más cicatrices, pero también con más claridad. Seguiré viajando, descubriendo, creando, escribiendo. Porque eso, al final, sigue siendo mi manera de entender el mundo.

Y ahora sí, aquí va el planning de nuestro viaje a Edimburgo en familia -aunque lo hicimos en abril-, una ciudad que combina historia, piedra y luz cambiante y donde mi querido Harry Potter está muy muy presente ;) Perfecta para caminar sin prisas, dejarse sorprender en cada esquina y disfrutar con los peques de los múltiples parques que tiene (si el tiempo lo permite, claro. Nosotros tuvimos mucha suerte).

DÍA 1 – LLEGADA Y PASEO POR EL OLD TOWN

Llegamos al centro de la ciudad con hambre más que con prisas. Comimos en una pizzería cercana -normalita y algo cara— y dejamos las maletas en nuestro apartamento -que estaba muy céntrico-.
Pasear por el Old Town es como caminar por un libro de historia. Subimos por Cockburn Street, una calle pintoresca llena de tiendas y cafeterías, hasta llegar a la Royal Mile, con sus callejones llenos de encanto. Visitamos la Catedral de St Giles, pasamos por el callejón Lady Stairs Close hasta la plazoleta de los escritores (el museo es gratuito) y llegamos a la colorida Victoria Street, que es el verdadero callejón Diagon para los fans de Harry Potter. Entre tiendas de souvenirs y cafés, también descubrimos The Elephant House (donde dicen que JK Rowling escribió la famosa saga): Terminamos en Grassmarket, una zona con mucha vida, y volvimos a cenar algo en el apartamento.


DÍA 2 – MUSEO, CEMENTERIO, STOCKBRIDGE Y JARDÍN BOTÁNICO

La mañana la dedicamos al Museo Nacional de Escocia, donde vimos dinosaurios, coches de carreras, la sala de los planetas, una maqueta del museo hecha con Lego, Egipto y hasta la oveja Dolly. Imprescindible subir a la terraza de la planta 7 para ver la ciudad; es gratuito, pero cierra sobre las 17:00.

Después fuimos a visitar el Cementerio de Greyfriars, tocamos la nariz del perrito Bobby y buscamos la tumba de Tom Riddle (aparecen muchos apellidos de personajes de Harry Potter en las lápidas).

Luego fuimos paseando a comer a un gran restaurante llamado The Scran & Scallie donde, además de estar todo buenísimo, hay una zona infantil con juguetes muy chula.

Por la tarde visitamos el Royal Botanic Garden, donde hay zonas de juego y el paseo es súperagradable. Lamentablemente el Temperate Palmhouse estaba cerrado por reformas, así que fuimos a los jardines de Princes Street, donde debajo del castillo hay columpios y toboganes ideales para que los pequeños jueguen mientras los mayores disfrutan de la vista y de un café del puesto del parque.


DÍA 3 – DEAN VILLAGE, HOLYROOD Y CALTON HILL

Empezamos el día recorriendo la Royal Mile hasta llegar al famoso Castillo de Edimburgo, aunque decidimos visitarlo solo por fuera para aprovechar el buen tiempo e ir paseando hasta el Dean Village, un barrio de cuento con casas junto al río. Caminando bordeamos el río y disfrutamos del paseo. Luego volvimos al oeste de los jardines de Princes Street para que el pequeño jugara un rato antes de comer en Gordon Ramsay Street Burger.

Por la tarde tomamos el bus turístico (no hay nada que haga más feliz a Teo y para los mayores es muy cómodo) y bajamos en el Palacio de Holyrood, explorando la abadía y los jardines. Después subimos a Calton Hill. La subidita puede cansar un poco, pero merece la pena por sus vistas espectaculares de la ciudad y porque cuando llegas arriba puedes descansar -o jugar- en su césped, bancos, etc. Ver el atardecer desde allí fue una pasada.


DÍA 4 – ÚLTIMAS HORAS EN EDIMBURGO

El sábado solo teníamos la mañana para despedirnos de la ciudad, así que decidimos coger otra línea del bus turístico para explorar lo que nos faltaba, visitamos la tienda de LEGO y dimos un paseo final por Victoria Street. Antes de ir al aeropuerto comimos algo rápido y nos preparamos para volver a casa. Y desde aquí mi agradecimiento especial a los abuelos por hacer posible este viaje y algún otro que vendrá :)

CONSEJOS PARA VIAJAR CON NIÑOS

  • Muchos cafés ofrecen Babycino (un vaso de leche caliente con cacao espolvoreado) gratis, ¡un detalle sencillo pero genial!
  • En los jardines de Princes Street hay columpios y toboganes. Ideal para parar un rato.
  • Museo Nacional de Escocia: gratuito, divertido y con terrazas panorámicas.
  • Biblioteca Infantil: tiene varias salas de lectura y manualidades.
  • Paseos suaves: Dean Village y Calton Hill permiten disfrutar de la ciudad sin cansar demasiado a los niños.

Opciones en caso de lluvia (a nosotros no nos hicieron falta, pero las tenía apuntadas por si acaso):

  • Visitar el Castillo por dentro
  • Camera Obscura & World of Illusions: experiencia interactiva y divertida para todas las edades.
  • Dynamic Earth: exposiciones sobre la Tierra y su entorno.
  • The Real Mary King’s Close: visita subterránea a una antigua ciudad de Edimburgo.
  • Wonder World Soft Play: centro de juegos cubierto para niños pequeños.

¡Espero que os resulte útil! Hasta el próximo :)

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